Ups and Downs, una película sobre rehabilitar la salud mental practicando deportes outdoor

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En sus propias palabras, Ups and Downs relata las luchas personales de Drew Petersen con la salud mental y refleja la experiencia con las montañas y los valles del esquí de travesía.

Ya disponible en Salomon TV por YouTube, Ups and Downs es una película del atleta de freeski de Salomon Drew Petersen que narra su historia personal. A través de los picos y valles, el documental refleja el desorden por estrés postraumático, el trastorno bipolar, las lesiones cerebrales, la depresión y la lucha contra los pensamientos suicidas. Además, también es la historia de cómo pudo encontrar luz y curación al pedir ayuda. Contado a través de la lente del esquí de travesía, y de las propias palabras de Drew mientras examina los últimos años después de un accidente en las montañas, su proceso para encontrar la curación Ups and Downs es una introspección que va mucho más allá.

“Hacer Ups and Downs me ayudó a procesar algunos de los elementos generales de mi viaje al sumergirme tan profundamente en mi propia historia”, dice Petersen. “Pero aún más, compartir mi historia me ha ayudado a sentirme más yo mismo. Antes de comenzar a hablar abiertamente sobre mis problemas de salud mental, sentía que había todo este lado de mí mismo que tenía que mantener en privado”.

Contar su historia es profundamente personal, vulnerable y rompe el molde de las historias contadas en el mundo del esquí. Durante años, Petersen sintió que tenía que guardarse sus experiencias y pensamientos para sí mismo, preocupado de que lo consideraran débil si no podía superarlos. Hoy, tiene la esperanza de que compartir su historia y mostrar la fortaleza de pedir apoyo de expertos, a su vez ayudará a otros a sentirse cómodos al hablar sobre la salud mental.

“Esta película es parte de una misión mucho más profunda para cambiar toda nuestra cultura en torno a la salud mental, especialmente en el mundo al aire libre y también en la comunidad en general”, explica Petersen. “Cuando estaba luchando, una historia como la mía habría sido un salvavidas, una guía de supervivencia y un faro de esperanza cuando más lo necesitaba. El hecho de que mi historia pueda ser ese faro de esperanza para otra persona es lo que me motiva a contar mi historia públicamente. Cuando era un niño, si hubiera podido escuchar a un esquiador profesional al que admiraba hablar abiertamente sobre la salud mental, creo que el curso de toda mi vida sería diferente. Así que ahora, estoy aquí para contar mi historia. Este proceso de compartir mi historia me ha demostrado que hay muchas personas que están listas y quieren esta conversación. Y creo sinceramente que el cambio cultural comienza con la vulnerabilidad de compartir nuestro verdadero yo y nuestras verdaderas historias”, concluye Petersen.

Ups and Downs se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Montaña de Vancouver, y la película también se proyectó durante el Quality Ski Time Film Tour de Salomon en los EE. UU. “Mostrar Ups and Downs a lo largo del QST Film Tour fue una oportunidad increíble para conectarse con el público en vivo y ver las caras de las personas mientras reaccionaban a mi película y mi historia”, afirma Petersen. “Me hizo llorar cada vez. Pero más que nada, las interacciones que tuve con las personas cara a cara, desde hombres corpulentos y barbudos hasta madres e incluso niños pequeños, con quienes la película resonó son lo que recordaré para siempre. Ver el impacto que tuvo en las personas me mostró que compartir esta película y hablar sobre la salud mental puede ser infinitamente poderoso”.

A pesar de vivir una actualidad muy dinámica en términos de comunicación, hablar de “salud mental” en muchos lugares y para muchas personas sigue siendo un tema que se esconde, que se percibe como prohibido y que es imposible que suceda a alguien cercano o a uno mismo. Sin embargo, es más común de lo que se podría imaginar.

Ya sea de índole químico o de origen emocional, el desequilibrio en la salud mental debe recibir la misma atención que cualquier otra parte del cuerpo, e incluso tal vez mayor, ya que, la falta de una adecuada atención, puede impactar de manera negativa en la recuperación y afectar varios aspectos de la vida del individuo.

Sin duda, Ups and Downs es una película que despierta empatía y consideración, así como una mayor confianza para hablar de esto. Así lo vivió Mariana García, atleta del Team Salomon México, quien sufrió una serie de pérdidas de índole personal en un corto periodo de tiempo, pasó por una situación que ella misma describe como “estar en un barquito en un mar y no encontrar ningún puerto en donde parar. Realmente sí me sentí deprimida, me hizo pensar mucho en la muerte, en lo que yo quería de la vida. Tuve miedo de estancarme, no me daba hambre. Al principio pasé por una negación muy necia porque no se puede cambiar lo que pasó, pero ya que logré hablarlo con mi familia, con mis amigos, que han sido mi sostén y mi soporte, me empecé a sentir más tranquila”, comenta Mariana.

Mientras sigue en su proceso de recuperación, no descarta la búsqueda de apoyo de algún especialista. Enfatiza que “parte del dolor es ese amor que ya no podemos dar pero que sigue ahí”. A pesar de ser una corredora apasionada por la naturaleza, cuando recién sucedió la más importante de sus pérdidas, no le era posible correr en la montaña, lo que hizo en un momento fue “me acuerdo un día en la montaña, quitarme los tenis y quitarme los calcetines y me dije que si no puedo correr entonces voy a sentir la tierra”.

Justo una semana después de ese suceso, tuvo participación en una carrera de poco más de 20 kilómetros, durante los cuales fue charlando con la persona que perdió “me paré en la línea de salida sin haber corrido antes, recuerdo que mi cara estaba muy triste porque veo las fotos, pero empecé a correr y sentí una paz impresionante, empecé a platicarle todo”, como se sentía en la carrera, los dolores que su cuerpo experimentaba al correr, describir los paisajes por los que atravesaba, en resumen fueron poco más de dos horas en las que fue compartiendo con ese ser que ya no está a su lado.

Después de esto que ha pasado en su vida, asegura que su relación con la naturaleza y correr en la montaña se ha fortalecido, “la montaña para muchos de nosotros siempre ha sido como un refugio, un lugar seguro que te recarga de energía todo el tiempo; si yo voy triste y lloro en una montaña, regreso con una bonita energía, y yo creo que eso no es casualidad, la misma naturaleza te la da. La montaña siempre ha sido mi aliada y ahorita yo creo que lo es más. Salgo a correr porque me encanta, cuando vas a la montaña estás más presente contigo mismo, porque estás viendo en dónde pisas, estás muy en contacto con tu corazón, con todo tu ser, estás muy presente tanto con tu cuerpo como con tus emociones y tus pensamientos. Lo que me tranquiliza mucho es pensar que en algún momento todo va a estar bien”.