5 tips para reducir el desperdicio de alimentos y crear un consumo sostenible

¿Sabías que…los alimentos que nunca se consumen también representan un desperdicio de recursos?

No solo se trata de la comida que estamos tirando, si no del uso del suelo, la energía, los insumos y el transporte con el que llegan hasta nuestra mesa los productos.

Imagina el impacto si a partir de hoy cuidamos lo que consumimos; la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura calcula que con reducir los desechos de alimentos en un 25% se podría alimentar a todas las personas desnutridas del mundo.

En Kellogg’s somos una empresa con Espíritu y Corazón que procura hábitos de consumo para una alimentación sostenible; por eso, entre los asociados fomentamos una cultura que evite el desperdicio de alimentos y hoy queremos invitar a que desde casa apoyes a la disminución en el desperdicio de alimentos, con acciones muy sencillas:

  1. Planifica tus compras semanalmente: Revisa en el refrigerador y en la alacena los productos y cantidad que realmente te hace falta para consumir en el transcurso de la semana. Puedes hacer una lista en tu celular o ayudarte con alguna App; llevando un control de lo que consumen regularmente en casa, también ayudarás a tu bolsillo.
  2. Prepara nuevas recetas con lo que sobre en el refrigerador: Es común que quede un poco de cada alimento que se preparó, pero en lugar de tirarlo, puedes crear otra receta para la cena o el día siguiente. Si hay fruta madura que crees que no está fresca para consumir, se puede aprovechar en licuados o algún postre.
  3. Organiza los alimentos por fecha de caducidad: Además de ordenar por caducidad, es importante tener a la vista en el refrigerador lo que hay que consumir pronto, y detrás los que aguantan un poco más.
  4. Congela los productos que no usarás inmediatamente: Si llegando del supermercado sabes que no utilizarás pronto la carne, el pollo o algunos vegetales, congélalos en recipientes adecuados; de esta manera cuando lo ocupes solo deberás bajarlo al refrigerador una noche antes.
  5. Si comes en restaurante, pide para llevar lo que no terminaste: Es común que las porciones que sirven sean abundantes, no hay nada malo en pedir para llevar lo que quedó; puede aprovecharse para la cena o comida ligera al día siguiente.

Estos sencillos pasos te harán tomar conciencia de la importancia de cuidar los alimentos, porque, mientras muchos tenemos el privilegio de disfrutar comida en la mesa, muchos más no tienen esta oportunidad. Reducir la pérdida y el desperdicio significa respetar los recursos naturales y que nosotros saquemos un mejor provecho de lo que consumimos.

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