Seis prácticas para construir una cultura laboral motivadora

Por: Cecilia Mansilla, experto en liderazgo personal e instructor en Udemy

En un mundo empresarial cada vez más competitivo, la motivación de los trabajadores se ha constituido como un factor crucial para el éxito de las organizaciones. Mantener a los empleados comprometidos y motivados no solo impulsa la productividad, sino que también genera un impacto positivo en la creatividad, la salud mental y la resiliencia frente a los desafíos del entorno laboral.

La consultora Gallup, la cual hace año con año un sondeo para determinar cuántos empleados se encuentran motivados, encontró que en 2023 solo 32% se encuentra comprometido con su trabajo, menos que el año anterior en el que 36% decía estar involucrado positivamente con su labor.

La falta de claridad en los objetivos, la ausencia de autonomía, la falta de reconocimiento, la limitada oportunidad de desarrollo y un ambiente laboral tóxico son los principales desencadenantes de la desmotivación, por lo que para superarlos, se necesita tomar medidas prácticas dentro de las organizaciones.

La motivación del equipo va más allá de simplemente buscar aumentar la productividad, sino también de crear todas las condiciones que impulsen la creatividad, fomenten la innovación y contribuyan a la resiliencia y a la adaptación a cambios en un entorno de transformación digital acelerada.

Por todo esto, te presentamos seis prácticas para mantener equipos de trabajo motivados y comprometidos con la organización.

1) Establecer objetivos claros y alcanzables: Definir metas comprensibles y alcanzables, conectando las tareas individuales con los objetivos del equipo y la organización, y comprender el impacto del trabajo propio aumenta la motivación y el compromiso.

Esto debido a que este enfoque estratégico no solo proporciona una dirección clara para el trabajo diario, sino que también nutre la comprensión de cómo cada contribución individual impacta en el logro de metas más amplias. Al entender la relevancia de su labor, los empleados se sienten más motivados y comprometidos a medida que reconocen el papel fundamental que desempeñan en el éxito general del equipo y la organización.

Este vínculo entre los esfuerzos individuales y el panorama más amplio crea un sentido de propósito que potencia la motivación y fortalece el compromiso de los miembros del equipo.

2) Ofrecer autonomía: Evitar el micromanagement y permitir la toma de decisiones autónomas favorece que las personas se motiven y sean creativas al realizar sus tareas. Al marcar objetivos, dejar que los empleados elijan el camino a seguir aumenta su independencia, y esto a su vez incrementa la confianza y el interés por el trabajo. En este sentido, es recomendable brindar retroalimentación de forma contínua y positiva para fomentar el crecimiento y una mejora constante.

3) Reconocer los logros para fomentar la lealtad: Celebrar los hitos y las victorias, el destaque de esfuerzos excepcionales y la valoración de contribuciones adicionales cumplen un rol crucial al conferir a los empleados un sentido de importancia y significado en sus labores cotidianas.

Al recibir reconocimiento, los individuos experimentan una validación de sus esfuerzos, generando un impacto positivo en su autoestima y en su conexión emocional con la organización. Esta práctica, más allá de ser un acto simbólico, se convierte en un potente motivador que no solo refuerza la confianza individual, sino que también fortalece el vínculo emocional de los empleados con su trabajo y la organización en su conjunto. Según Gallup, 73% de los empleados que se sienten reconocidos son leales a la organización.

4) Ofrecer oportunidades de desarrollo: Establecer un claro camino de crecimiento profesional, identificar oportunidades para adquirir nuevas habilidades y exponer de manera clara las oportunidades de desarrollo puede permitir a las personas desarrollar su potencial y, por tanto, innovar, crear nuevas soluciones y, en general, producir mejores resultados.

5) Fomentar un ambiente laboral positivo: Propiciar un entorno saludable donde se valore la autenticidad, se reconozca el desempeño y se eviten comportamientos tóxicos hace que las personas no tengan miedo a equivocarse, digan lo que piensan y sepan que su trabajo será recompensado, lo que las hace sentirse en un lugar seguro y respetados, y así mantengan la motivación. Por todo esto, es importante crear espacios donde todas las personas se sientan valoradas y respetadas, eliminando sesgos y prejuicios.

6) Ofrecer mentoría y la posibilidad de aprender en grupo: La colaboración entre compañeros de trabajo no solo es una oportunidad valiosa, sino también un catalizador significativo para impulsar la motivación en el entorno laboral. La posibilidad de aprender de los errores ajenos, acceder a las mejores prácticas, compartir experiencias, recibir recomendaciones y descubrir secretos de la profesión contribuye de manera sustancial a hacer nuestra jornada laboral más enriquecedora y eficaz y fomenta un ambiente laboral colaborativo y de constante crecimiento y una continua motivación de los equipos.

Mantener un equipo motivado conlleva beneficios tangibles e intangibles para las organizaciones. Mejora el clima laboral, promueve el bienestar y evita comportamientos tóxicos, maximiza el potencial de los empleados y aumenta la eficiencia laboral. Además de que reduce el ausentismo, ya que los equipos motivados faltan menos al trabajo, reduciendo costos.

En conjunto, esto puede mejorar la reputación de la empresa, ya que los empleados se sentirán comprometidos y actuarán como embajadores de la marca, y una reputación positiva contribuye a atraer y retener talento de calidad, fundamental en un mundo competitivo donde la información circula rápidamente a través de redes sociales y foros.