Obesidad infantil, el problema que nadie quiere ver

Obesidad infantil, el problema que nadie quiere ver

La obesidad se ha convertido en un importante problema de salud pública en todos los países, sin embargo algo que esta pasando desapercibido, es la obesidad infantil.

“Un niño con sobrepeso será un adolescente con obesidad grado 1 y es muy probable que se convierta en un adulto con obesidad grado 2” estableció Fernado Pérez Galaz, Director de la Clínica Integral Balianz y miembro titular del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad Y Enfermedades Metabólicas, el cirujano bariatra puntualizó que “estadísticamente está comprobado: si un niño tiene obesidad, de adolescente tendrá resistencia a la insulina y antes de los 20 su probabilidad de tener diabetes es muy alta”, con lo que tristemente, dijo, ese hombre o mujer se va a morir a los 50 años y estará lejos de alcanzar la esperanza de vida del mexicano, que son 70 años, ahorita, y se va a ir reduciendo en los próximos años.

NIÑO OBESO, SERÁ ADULTO DIABÉTICO.

“Si somos el país con más obesos y somos el país con una mayor prevalencia de obesidad infantil, lo que va a suceder es que un niño a los 14 años empieza con diabetes tipo 2, a más tardar a los 20 años, pero a los 50 se va a morir. Sin embargo, si su papá vive 20 años más, el fenómeno que se comenzará a observar es una generación superior que entierra a los más jóvenes, porque los hijos empiezan con diabetes a los 20 años. “No puedes tener 35 kilos de sobrepeso y pensar que no tienes ningún problema porque te haces un examen de glucosa y sale normal, no sólo es la salud bioquímica, hay que ver cómo están las rodillas, un paciente con obesidad a los 20 años, a los 35, va a tener un desgaste de articulaciones que ninguna persona de peso normal tendría ni lo ve antes de los 60 años. Entonces, lo fundamental es hacer conciencia de que no existen obesos sanos”.

La obesidad es una enfermedad que provoca 260 comorbilidades extras. Se ha registrado un aumento en la incidencia de cáncer, otro aspecto importante es que el 80 por ciento de los casos de diabetes en nuestro país está asociado a la obesidad”. Este problema que ha venido creciendo tiene tres bases que afectan el peso de un paciente: la genética, la biológica y la social o ambiental, y dentro del ambiental están las políticas públicas, y lo social y lo hedónico que hay alrededor de la comida.

TRATAR LA OBESIDAD DE MANERA INTEGRAL.

Con los años, mencionó, se ha identificado que la obesidad debe ser conocida por los médicos de cualquier especialidad, no puede haber un cardiólogo sin saber de obesidad, o un cirujano, o gastroenterólogo, no puede ser un asunto que sólo manejen los endocrinólogos, es una enfermedad tremendamente compleja que requiere estudios y tratamiento en la parte de políticas públicas. De ahí que se debe analizar cómo está la salud mental del paciente obeso, también si hay depresión, ansiedad, ver cómo está el sistema cardiovascular, hay que hacer una evaluación completa y no sólo enfocarse al peso.

Asimismo, es muy importante saber que el tratamiento de la obesidad en un hombre es diferente al de una mujer, porque “ése es uno de los grandes errores que se ha venido acarreando por parte de los médicos, porque la receta para todos era ‘muévete más y come menos’, pero si esa receta hubiera sido tan efectiva, no tendríamos el problema de sobrepeso y obesidad que hay en este país”.

“La gente que dice ‘cierra la boca y ponte a hacer ejercicio’ desafortunadamente no tiene idea de lo que está hablando y en ese mismo sentido, hay muchos médicos que por desgracia siguen presentando ese tratamiento que es fallido”. Otro aspecto preocupante, refirió Pérez Galaz, es que la obesidad está aumentando su prevalencia en los deciles con menores ingresos, “entre ellos las poblaciones indígenas de Chiapas; en varios municipios el consumo de refrescos es altísimo, así como bebidas azucaradas, además del consumo de comida ultraprocesada”.

EDUCAR EN ALIMENTACIÓN PARA COMER SANO.

Antes, en las comunidades indígenas tenían un mayor acceso a la preparación de sus alimentos y hoy, por diferentes situaciones, ha aumentado el consumo de comidas ultraprocesadas y no son sólo pizzas y hamburguesas, sino las marcas de productos con alto contenido de jarabe de fructuosa, aceite vegetal, azúcar, sodio.

Para remediar este problema, la prevención es fundamental. Yo pondría en todas las escuelas la materia de nutrición y que los niños sepan qué deben comer, cómo se debe preparar y cuánto deben comer. Necesitamos un paciente consciente de su condición, porque el grueso de la población está entre 33 y 40 de índice de masa corporal y ellos morfológicamente se les ve caminando, pero ya tienen prediabetes, ya tienen resistencia a la insulina, depresión, hipertensión y a los 40 años están tomando 14 medicamentos.

El mejor momento para acudir con un especialista, subrayó, es antes de permitir que tres kilos de más se conviertan en cinco y luego en 10 y acaben siendo 20 o más; es fundamental tener un automonitoreo del peso “y si tenemos ya un problema de sobrepeso o un problema de obesidad, hay que acudir con un especialista que trata la obesidad, no que enflaque gordos, no que le den la pastillita para que en 25 días baje, eso no existe, deben saberlo, es todo un proceso, y no hay recetas mágicas, la obesidad es un fenómeno que se construye a lo largo del tiempo…”

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