Selecciona el calzado ideal para correr

Nunca adquieras un calzado por ser oferta o por estar bonito sin antes conocer si es el ideal para ti, de este modo podrás evitar lesiones y mejorar tus tiempos.

Sin duda alguna, una de las indumentarias más importantes de cualquier tipo de deporte son los tenis, en el caso del running, es la más importante ya que con ellas podremos recorrer la cantidad de kilómetros que deseemos entrenar o competir; el calzado es la inversión más importante de todos los atletas que han seleccionado este deporte de forma competitiva o pasatiempo.

Lamentablemente muchos desconocen la importancia de adquirir un tipo de calzado adecuado que se adapte a su tipo de pisada y entrenamiento. Desconocemos cómo elegirlas y nos dejamos llevar por ofertas o por un diseño que nos guste y, en algunos casos, acudimos a algunas tiendas especializadas en deportes para tener un pequeño consejo sin saber que no están asesorando de la manera adecuada.

Para que puedas prevenir lesiones y logres cada uno de tus objetivos te recomendamos:

1 Adquirir tenis especiales para correr:

Si usamos cualquier tipo de calzado deportivo para practicar el running es muy posible que nos lastimemos muy rápido. El calzado de running está diseñado para darnos comodidad en cada uno de los pasos que demos ya que la mecánica del pie a la hora de correr es distinta en cada tipo de deporte; brindarnos estabilidad, libertad y amortiguación para que minimicemos la posibilidad de tener una lesión en alguna de nuestras articulaciones.

 

2 Tipo de pisada

Lamentablemente la mayoría de los corredores desconocen su tipo de pisada, las cuales se dividen en 3 tipos:

  1. Sobrepronador (pronador) – Este tipo de pisada se identifica cuando se pisa hacia dentro
  2. Neutral
  3. Débilpronador (supinador) – A diferencia de los sobrepronadores, el pie realiza un movimiento en la parte exterior del pie. Usualmente este tipo de pisada se encuentra en personas con el arco alto.

Una de las formas más sencillas de saber qué tipo de pisada tienes, es observando la suela de tus tenis y definir el tipo de desgaste que tienen, ya que los sobrepronadores desgastan la suela en la parte interna, mientras que los debilpronadores la desgastan en la parte exterior.

3 Tipo de entrenamiento:

Cada entrenamiento es diferente y es necesario contar con un calzado ideal para cada uno, ya que también con ello se define el terreno en el que serán utilizados y podamos sacar provecho de éstos. Cada calzado nos da una amortiguación diferente, minimizando el impacto del cuerpo sobre las articulaciones y previniendo lesiones o permitiéndonos dar un extra en dicho entrenamiento. Debemos definir si utilizaremos ese calzado en una pista, en arcilla, cemento o en un recorrido campo traviesa. Según la superficie variarán las suelas, con clavos para la pista y el cross, con relieve pronunciado para trail (montaña), con menos dibujo para entrenar en tierra, asfalto o hierba, o casi lisas en el caso de las de competición en asfalto.

 

4 Tamaño:

Es muy importante que no seleccionemos el número de calzado que utilizamos en cualquier zapato de calle o del día a día, sino medio número o un número más grande, ya que al correr nuestro pie tiende a hincharse un poco y si seleccionamos un calzado que nos quede justo podríamos lastimar directamente nuestras uñas o sufrir de roces en otras zonas del pie. No nos deben quedar ni demasiado justas ni demasiado holgadas, por eso se recomienda medio centrimetro entre el dedo del pie más largo y la punta del tenis.

 

5 Desgaste del calzado

Aproximadamente cada calzado tiene un promedio de vida de 800kms, pero en su mayoría a los 600kms ya nos podremos dar cuenta de la pérdida de amortiguación. Cuando los tenis nos comienzan a incomodar al momento de correr, es el momento ideal para adquirir ese nuevo par de tenis que nos harán conseguir nuevas metas.

 

6 Consulta a un especialista:

Si bien anteriormente te mencionamos una forma de conocer tu tipo de pisada, es muy importante que consultes a un especialista para saber qué tipo de tenis debes adquirir, o bien, si es conveniente hacer una plantilla para mejorar o corregir nuestra pisada. Así mismo, nunca debes adquirir un calzado con prisas, por promoción, por recomendaciones de amigos, o porque están “bonitos”. Una vez que sabemos qué tipo de pisada tenemos, debemos acudir a tiendas especializadas donde podamos encontrar a un asesor que nos ayude a seleccionar el modelo de calzado, no dudes en probarte los diferentes modelos que te aconsejen, camina un poco con ellos y elige el que sientas más cómodo.

 

7 Los seleccionados para competencia

Si bien no todas las personas tienen el poder adquisitivo para poder tener todos los tipos de calzado para los diferentes entrenamientos, te recomendamos adquirir un par extra para que sean utilizados únicamente para competir, ya que el desgaste en comparación con el entrenamiento es diferente, además podremos elegir un calzado más ligero que nos permita conseguir un menor tiempo.

 

Y tú, ¿ya conoces tu tipo de pisada?

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