Mindfulness y apps de salud integral, entre las preferencias de un consumo más responsable

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La pandemia por Covid 19 otorgó relevancia a la salud física y emocional de las personas.

Un estudio elaborado por FINDASENSE, agencia global de customer experience, reveló que cuando se les pregunta a los consumidores por el significado de “saludable”, el 57% de las personas lo refiere a la capacidad de lidiar con el estrés, el 47% dicen que se trata de tener un cerebro sano, mientras que el 45% lo relaciona a la capacidad de relajarse.

Bajo esta premisa, la consultora afirma que tras los últimos años, la salud mental ha tomado relevancia en la forma de consumo de las personas, aspecto que obligó a las marcas a renfocar sus perspectivas y conceptos creativos.

Una de las tendencias registradas es la práctica de la atención plena (mindfulness), la cual ha ganado aceptación entre los consumidores, en forma de aplicaciones digitales centradas en la meditación, con un 3,37% de penetración de usuarios en 2021, frente al 5,03% que se espera alcanzar en 2025.

Otro ejemplo, son las aplicaciones de salud digital que ofrecen diferentes servicios, como las apps que ofrecen consultas de terapia a través de un smarthphone sin necesidad de salir de casa. Este tipo de soluciones experimentaron un crecimiento acelerado durante la pandemia ya que cada vez nos encontramos frente a un consumidor más digital, es así que el crecimiento estimado para este mercado en 2022 es del 35%, en comparación con 2019.

“Las marcas tienen una gran responsabilidad, deben ser conscientes de la creciente relevancia de la salud mental y el bienestar integral, así que además de proporcionar soluciones y productos enfocadas a este mercado, deben crear relaciones basadas en fomentar el diálogo de apoyo”, mencionó Facundo Castro, CX Client Success & Project Lead de FINDASENSE.

¿Cómo lograrlo? De acuerdo con el especialista, es necesario conocer el lado humano del consumidor. En el mundo más de 4.000 millones de personas utilizan redes sociales, lo que genera enormes cantidades de datos que tras un análisis profundo pueden ayudar a predecir conductas, preferencias, hábitos y necesidades, de tal manera que en función de estos descubrimientos se pueda idear una estrategia creativa que verdaderamente conecte y aporte valor en la vida de los clientes.