Presentar lesiones mientras practicamos algún deporte o hacemos ejercicio es más común de lo que pensamos e independientemente del tipo de actividad física que sea, estas son muy propensas a ocurrir en cualquier momento, incluso en los atletas de alto rendimiento más experimentados.

Los esguinces, rupturas de ligamentos o tendones y desgarros meniscales, son las lesiones más frecuentes relacionadas al deporte, pero llevando un tratamiento adecuado y cuidando de ellas de la manera indicada, podremos regresar a nuestras actividades del día a día.

César Torres, ortopedista de Actimove, nos comparte una serie de pasos a seguir para la correcta recuperación de alguna lesión:

Reposo: Antes de comenzar este proceso de recuperación es importante detener cualquier entrenamiento de manera temporal, así como otras actividades cotidianas que puedan representar un esfuerzo para el área afectada.

Aplicar hielo: Se recomienda poner una compresa fría en la zona durante 20 minutos y repetir este proceso de cuatro a ocho veces al día. Para ello se puede utilizar una bolsa de hielo convencional o una bolsa de plástico llena de hielo molido envuelta en una toalla.

Uso de muñequeras, rodilleras y tobilleras: Estos productos sin duda se volverán tus aliados para una vida en movimiento. Utilizar cualquiera de ellos al realizar actividad física es de gran beneficio, ya que dan soporte a las articulaciones, evitando movimientos bruscos o súbitos que puedan resultar en una lesión. Al buscar estos productos, asegúrate de que no sean de neopreno o látex, ya que, de ser así podrían generar irritaciones en la piel.

Una excelente opción es la línea de productos Actimove Sports, que cuentan con tecnología COOLMAX AIR, que ayuda a equilibrar la temperatura ofreciendo una excelente gestión de la humedad y transpirabilidad del área, de esta manera se mantiene la frescura y comodidad. Además, es libre de látex y neopreno.

Elevación e inmovilización: Es recomendable poner el área lesionada sobre una almohada y asegurarse de que esta quede a un nivel más alto que el corazón. Por otro lado, inmovilizar el área afectada ayuda a prevenir un mayor daño en la lesión, para ello se pueden utilizar cabestrillos, tablillas, yesos e inmovilizadores de piernas.

Compresión: La compresión sobre el área adolorida es importante para ayudar a reducir la inflamación, lograr una mejora a nivel circulatorio e incrementar la temperatura de la zona afectada, lo cual está aunado a mejorar la confianza del paciente cuando se trata de una lesión leve.

Es importante mencionar que, si presentas dolor de forma continua, dolor intenso que no se controla con analgésicos, inflamación, incapacidad para movilizar el área afectada o tolerar la carga de peso, es necesario realizar una valoración ortopédica inmediata para descartar una fractura o alguna lesión mayor.

Recuerda que lo más importante es sentirte cómodo al realizar cualquier actividad física y, en caso de presentar alguna molestia, utilizar los productos adecuados te será de mucha ayuda para retomar tus actividades y tener una vida en movimiento.

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